Luxemburgo ofrece un entorno fiscal transparente, competitivo y seguro: ideal para emprendedores, inversores y grupos internacionales.
Luxemburgo cuenta con un sistema fiscal claro y moderno, alineado con los estándares internacionales. Las empresas valoran la estabilidad del régimen tributario, la previsibilidad de las normas y la claridad de la legislación.
Su enfoque favorable a la inversión, su base imponible predecible y su amplia red de convenios para evitar la doble imposición lo convierten en una jurisdicción estratégica para estructurar una actividad o un grupo.
Impuesto sobre sociedades competitivo y mecanismos eficaces para la tributación de grupos.
Marco jurídico previsible, conforme a los estándares OCDE/UE y de confianza para los inversores.
Más de 80 convenios que facilitan operaciones transfronterizas y movilidad del capital.
Deducciones IP Box y exenciones parciales sobre dividendos, plusvalías y participaciones cualificadas.
Constitución rápida, flexibilidad legal, protección del accionista y normas modernas de gobierno corporativo.
Relación fluida entre empresas, autoridades públicas y reguladores.
Luxemburgo ofrece una amplia gama de formas jurídicas adaptadas a emprendedores, pymes, holdings, inversores institucionales y grupos internacionales.
El derecho societario luxemburgués es reconocido por su flexibilidad, especialmente en materia de gestión de capital, gobierno corporativo, estructuración de grupos y planificación patrimonial.
Esta adaptabilidad permite crear estructuras eficientes, rápidas de constituir y ampliamente reconocidas a nivel internacional.
Ideales para pymes, emprendedores y actividades comerciales estándar.
Adecuadas para inversores, holdings y empresas de mayor tamaño.
Sociedades de participación con exenciones sobre dividendos y plusvalías (según requisitos).
RAIF, SIF, SICAR: vehículos regulados o semi-regulados adecuados para inversores profesionales.
Luxemburgo aplica estándares estrictos de cumplimiento manteniendo un enfoque pragmático y orientado a la empresa. Los reguladores locales son conocidos por su disponibilidad, experiencia y capacidad de respuesta.
La CSSF (sector financiero) y la CAA (seguros) supervisan a los actores del mercado con rigor y transparencia, reforzando la credibilidad del centro financiero.
El país cumple plenamente las normas europeas: AML/CFT, transparencia fiscal, DAC6, CRR/CRD, AIFMD, MiFID, entre otras, garantizando un entorno sólido y conforme.
Para inversores y empresas, esta combinación de altos estándares y estabilidad proporciona una base segura para operaciones internacionales.
convenios de doble imposición
tipo efectivo del impuesto de sociedades
retención sobre dividendos (según condiciones)
en la UE por neutralidad de vehículos de inversión