Un ecosistema sólido, seguro e internacional que atrae a empresas, inversores e instituciones de todo el mundo.
Luxemburgo es hoy el segundo centro mundial de fondos de inversión, un gran hub bancario internacional y una puerta de entrada estratégica para empresas que se expanden en Europa.
Gracias a su estabilidad institucional, un entorno fiscal previsible, innovación financiera y un marco regulatorio fiable, atrae cada año a miles de inversores y compañías.
Un entorno regulatorio fiable y transparente, reconocido internacionalmente.
Más de 120 bancos de 25 países, al servicio de patrimonios y grupos multinacionales.
Segundo a nivel mundial tras EE. UU., con un marco sólido para fondos tradicionales y alternativos.
País multilingüe y cruce estratégico en el corazón de Europa.
Un ecosistema fintech dinámico y un fuerte apoyo público a la innovación.
Un marco fiscal estable, claro y atractivo para empresas internacionales.
Aunque las finanzas siguen siendo el motor principal, Luxemburgo ha construido de forma constante una economía diversificada para reforzar su resiliencia. Las autoridades apoyan activamente la aparición de nuevos sectores de alto valor añadido: tecnología, logística, espacio, salud, industria avanzada y más.
Esta diversificación permite a las empresas operar en un ecosistema donde conviven bancos internacionales, gestoras de activos, fintechs y actores digitales junto a grupos industriales e innovadores.
Para emprendedores e inversores, esto se traduce en acceso a socios locales sólidos, una red internacional e infraestructuras modernas, dentro de un país “a escala humana” y favorable para los negocios.
Centro líder en Europa y segundo a nivel mundial, Luxemburgo alberga gestoras de todos los tamaños con vehículos adaptados a estrategias tradicionales y alternativas.
Experiencia en gestión patrimonial, financiación internacional, tesorería y servicios a medida para grupos globales y family offices.
Un ecosistema digital respaldado por el Estado, con especialistas en blockchain, IA, pagos, ciberseguridad e infraestructuras de datos.
Luxemburgo es pionero en el uso comercial del espacio, con un marco legal específico e iniciativas que apoyan a las empresas New Space.
El modelo de Luxemburgo se basa en una estabilidad política duradera, una gestión fiscal prudente y un diálogo constante entre el Estado, las instituciones financieras y las empresas. Este enfoque a largo plazo refuerza la confianza y reduce los riesgos asociados a cambios regulatorios bruscos.
La CSSF (Commission de Surveillance du Secteur Financier) garantiza una supervisión rigurosa del sector financiero manteniendo un diálogo constructivo con los participantes del mercado. Luxemburgo es reconocido por combinar altos estándares regulatorios con pragmatismo operativo.
El país se alinea plenamente con las normas europeas e internacionales en materia de AML, transparencia y gobernanza. Para inversores y empresas, esto significa operar en un entorno donde las reglas son claras, estables y coherentes.
Para la constitución de empresas, la estructuración de inversiones o la expansión internacional, Luxemburgo se posiciona como un aliado fiable y sostenible en el corazón del mercado europeo.
mayor centro de fondos de inversión del mundo
bancos internacionales
fondos domiciliados
de la gestión transfronteriza de patrimonios en Europa