Una contabilidad confiable comienza con una buena organización de los documentos. Los primeros meses suelen marcar la pauta para todo el ejercicio contable.
Centralizar los documentos de respaldo
Las facturas de clientes, facturas de proveedores, informes de gastos, extractos bancarios, contratos y documentos sociales deben presentarse periódicamente. Esta disciplina simplifica el procesamiento contable y los posibles controles.
Respetar los ritmos administrativos
Dependiendo de la actividad y del régimen aplicable, la empresa deberá seguir sus obligaciones en materia de IVA, elaborar su cierre anual y conservar los documentos necesarios para justificar las operaciones.
A menudo cuesta más tiempo encontrar un documento perdido que presentarlo en el momento adecuado.
Mejores prácticas simples
- Utilice un registro mensual para compras, ventas y operaciones bancarias.
- Separe los gastos comerciales de los gastos personales.
- Transmitir los documentos al síndico según un cronograma fijo.
- Mantenga contratos importantes y documentos de respaldo en un solo espacio.
Esta organización permite al fiduciario producir información de manera más rápida, confiable y útil para el administrador.
